Filosofía ultraligera
Lo esencial de un viaje como este es hacer el viaje. Hacer camino al andar. Estar preparado para disfrutar los buenos momentos y capear los malos.
Pero como es un viaje largo y exigente, hay que prepararlo. No es como una excursión de un día, o de fin de semana, o de varios días con un grupo y siguiendo una ruta muy conocida.
Un viaje de 40 días solo exige un mínimo de preparación. Un mínimo y un máximo. Se puede estudiar a fondo la ruta y el equipo para minimizar las sorpresas. O al contrario, prepararse lo justo, no comerse el coco y tirarse al monte sin demora.
Ambas tienen sus defensores y sus detractores. Ambas dependen de la personalidad de cada uno. Y de la experiencia.
Respecto a los preparativos, tienen dos ramas básicas. La ruta y su intendencia (alojamiento, avituallamiento) y el equipo. Voy con lo segundo.
En los últimos años, sobre todo por el auge en Estados Unidos de rutas de muy larga distancia cono el PCT (Pacific Crest Trail, 4270 kms), el AT (Appalachian Trail, 3500 kms) o el CDT (Continental Divide Trail, 5000 kms) ha evolucionado la denominada 'filosofía ultraligera', para minimizar la penuria de los caminantes.
Básicamente consiste en reducir el peso al mínimo imprescindible. La innovación de los fabricantes de material ofrece ya tiendas de campaña que pesan 600 gr porque utilizan un material ultrarresistente e impermeable (Dyneema) y suprimen las varillas por los bastones de caminar; hay mochilas de más de 50 lts que apenas pasan de 1 kg de peso, se sustituyen las botas de media caña por zapatillas de corredores de montaña, etc etc.
Pero estoy notando, al documentarme, que esa filosofía se está convirtiendo en una religión. Una finalidad racional (llevar menos peso para ganar aguantar mejor las largas jornadas) se convierte en dogma. El santo grial de la ligereza máxima acaba degenerando a masoquismo.
Ejemplo: mucha gente lleva una sola muda. Una sola camiseta para caminar varios meses por ahorrar ¿100? ¿150? gramos! Los senderistas que no se preocupan por la ligereza llegan a cargar 15-17 kgs sin contar comida y bebida. Los ultraligeristas logran no pasan de 10 kgs, incluso algunos de 8 kgs. ¿1,5 kg de más son tan críticos como para renunciar a pequeños detalles de comodidad?
Esta es una de las cosas a la que estoy dando vueltas. Continuará...
Comentarios
Publicar un comentario