SOÑANDO CON LA TRANSPIRENAICA - 1ª APROXIMACIÓN
Esta es una declaración de intenciones sobre un sueño: cruzar los Pirineos de lado a lado, de mar a mar.
¿Por qué?
En 1995, a los 32 años, viajé desde Méjico hasta Venezuela solo, con la única ayuda de la guía Lonely Planet de Centroamérica. Era la época pre todo. Pre Internet, pre Instagram, pre fotografía digital, pre GPS (accesible al público mayoritario). Fue una gozada, un viaje del que tengo todavía muy buenos recuerdos.
Al regreso de ese viaje descubrí el senderismo.
Desde los 17 años era un deportista asiduo. Vela primero, jogging (ahora running) y algo de bicicleta después.
El senderismo me entró hasta la médula. Combina ejercicio físico, modulable a la forma de cada uno, con la oxigenación de las actividades al aire libre y la belleza de los paisajes.
Como vivía entonces en Madrid, durante los siguientes años me pateé las montañas más cercanas, las sierras de Guadarrama, Ayllón y Gredos. Tanto las pisé, que llegué a escribir un libro de rutas, de las rutas más exigentes físicamente, sobre esas montañas. Senderismo para masoquistas (ed Desnivel, 2004).
No pasé de la zona centro. Solo un par de veces fui a Picos de Europa. Mi único, brevísimo contacto con Pirineos fue una viaje a la Sierra de Guara que, por un pequeño accidente, pasó a viaje turista en coche desde Huesca a Navarra.
Cuando tenía una semana libre, o en las fiestas señaladas, viajaba a Mallorca a ver a mi familia.
Pirineos por tanto, era una asignatura pendiente.
Tengo tanto mono, y hay tantos otros viajes, otras montañas pendientes de ver, que he decidido darme un atracón, verlo (casi todo) de una tacada. Hacer la Transpirenaica.
Ahora, acercándome a los 60 años, comienzan poco a poco a cuadrar las circunstancias para cumplir ese sueño. No hay fecha todavía. 2021 improbable. 2022 o 2023 espero que se logre.
Continuará...
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